Vakeró dice “Deben dejarnos trabajar”

Los urbanos profanaron el templo del merengue. Hace rato. Cada vez es más frecuente que los tradicionales lunes merengueros en la discoteca Jet Set reciban a un exponente urbano. A Vakeró le tocó ser el más reciente. Durante la madrugada del martes cientos se hicieron cómplices de esta gozosa profanación.

Ante la algarabía de los presentes, Vakeró interpretó sus temas más pegajosos, principalmente desde que en 2010 cuando marcó su nueva línea musical a ritmo de “Qué mujer tan chula”.

Además de Vakeró, la fiesta en Jet Set fue abierta por el romántico y siempre querido Wason Brazobán y finalizada por el grupo de música típica Banda Real.

Era una noche especial para Vakeró porque quiso compartir con los periodistas su nuevo trabajo musical, titulado “Yo”, que viene dado “porque soy el compositor de todas las canciones, y de la idea de atreverme a hacer un disco, sabiendo cómo está la piratería hoy día”.

Al conversar con los comunicadores, y ante una motivación de LISTÍN DIARIO para que le envíe un mensaje a sus colegas que se ven envueltos en casos judiciales, como el más reciente caso de Mozart la Para, Vakeró prefirió enviarlo a las autoridades.

“Más que un mensaje a los colegas, hay que mandarle un mensaje a las mismas autoridades: a diario pasan cosas más complicadas y peligrosas que las que nos ha tocado vivir a los urbanos. En el país hay un sector que está interesado en enviar un mensaje y se está aprovechando de los artistas jóvenes de la música urbana; creo que esa gente lo que tiene es que dejar que sigamos trabajando, deben tomar eso en consideración. Mozart es mi amigo, y sé que él saldrá de esta situación, porque no es una persona conflictiva y es muy humilde”, comentó.

También se refirió a la actitud que tomó de abandonar una entrevista en la emisora La Mega de Nueva York cuando se le preguntó sobre su relación con Martha Heredia, quien fue su esposa y ahora guarda prisión por tráfico de heroína.

“No soy un robot y yo siento, y hay cosas que me  molestan, y quizás en ese momento no lo supe manejar, pero creo en el respeto a mi esposa que estaba conmigo en la cabina; creo que esa pregunta estaba de más”.

Luego agregó: “Ya es hora de que a Martha los medios la chanceen, que eso pasó y ella está pasando por un momento difícil. Eso ya pasó y no es bueno estar todo el tiempo recordándolo”.